martes, 8 de julio de 2008

Que me den patadas con mi pierna

Hablando de cuando se le quedan a uno las llaves adentro del auto cerrado, Horacio Rivera en automotriz@elnorte.com en la sección Automotriz de El Norte del sábado 27 de octubre del 2007 dice:
“No sé ustedes, pero cuando me ha pasado esto me dan ganas de quitarme una pierna y que alguien me dé patadas con ella.” Lo cual nos parece una excelente ocurrencia que guarda los debidos niveles del decoro, pues no dice que alguien me dé patadas con sus piernas, lo cual ya sería indigno, inaceptable, pero si las patadas nos las dan con nuestra propia pierna, ya “cambea” la cosa, es como infligirnos nosotros mismos el castigo por olvidadizos, mas como nosotros solos no podemos darnos de patadas como deben ser, por eso le pedimos a otro que nos golpee, pero eso sí, con nuestra pierna, no con la de él.
Además, si se fijan bien, dijo “quitarme una pierna” o sea, nada de que otro me la quite y luego me golpee con ella, no; el decoro, la dignidad mandan que nosotros mismos nos la debemos de quitar.

No hay comentarios: